Es necesario actuar de manera urgente para aumentar los salarios

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La recuperación no puede asentarse sobre el aumento de la desigualdad y la pobreza laboral


UGT considera fundamental derogar una reforma laboral que permite, desde 2012, que la precariedad domine el mercado de trabajo. En ese sentido, el sindicato aboga por incrementar el SMI sin demora y pactar una senda de crecimiento para alcanzar el 60% del salario medio antes del fin de la legislatura.

Los datos de la Encuesta Trimestral de Coste Laboral, publicados hoy por el INE, demuestran la necesidad de actuar de manera urgente para aumentar las rentas de las personas trabajadoras a través de dos frentes, uno laboral y otro salarial.

Para UGT, es imprescindible la derogación de la reforma laboral, que nos permitiría trabajar en la reconfiguración de un marco de relaciones laborales y posicionar a las personas trabajadoras en el centro de la recuperación económica, asegurando unas condiciones laborales dignas a través de la contratación estable, indefinida y a jornada completa. Además, es necesario elevar los salarios, especialmente los más bajos, para que las familias dejen de perder capacidad adquisitiva.

Con un nivel de inflación superior al 3%, elevar los salarios de convenio únicamente al 1,5% (según datos de agosto) supondría una reducción de los salarios reales y del poder de compra. Es por esto que, desde UGT, se considera incomprensible que el SMI continúe, a estas alturas, congelado. Por ello, se insta al Ejecutivo a actuar con la celeridad y seriedad que requiere el momento actual, firmando ya una subida del SMI que tenga en cuenta el encarecimiento en el coste de vida, y que permita frenar el aumento de la desigualdad y la pobreza laboral.

Evolución acorde a la reactivación económica

Los datos de la Encuesta muestran una evolución de los salarios en el segundo trimestre de 2021 acorde con la mejora de la situación sanitaria y la reapertura de las actividades económicas.

La mejora del empleo, producto de la recuperación económica y el comienzo de la temporada de verano, se refleja en el coste laboral total por trabajador y mes, que aumenta un 6,2% respecto al primer trimestre, y en el coste salarial total, que lo hace un 8,2%. En relación al mismo trimestre del año anterior, el primero aumentó un 13,2%, y el segundo, un 14,4%. Este incremento viene explicado por los niveles extraordinariamente bajos a los que cayó el indicador con motivo de la pandemia, que ahora se reflejan en este rebote puntual.

Sin embargo, el descenso del número de personas en ERTE propicia que los costes laborales y salariales por hora trabajada disminuyan un -9.8% y un -10,5% frente al primer trimestre y un -5,2% y un -4,1% con respecto al año anterior. El aumento de las horas efectivas de trabajo, superior al registrado para los costes laborales y salariales, refleja en cierta parte el carácter del empleo que ha sido creado en estos meses: principalmente temporal, parcial y, por ende, precario.