Es necesario aumentar el control y las inspecciones en las empresas en materia de Salud y Seguridad

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UGT denuncia que la precariedad generada por la reforma laboral está produciendo un deterioro de la salud y calidad de vida de los trabajadores y las trabajadoras así como el incremento de las desigualdades. Los datos del primer semestre del año muestran que continúa el repunte en las cifras de siniestralidad al aumentar los accidentes laborales con baja, sin baja y los fallecimientos. El sindicato lamenta que muchos de los accidentes podrían evitarse realizando una mayor prevención de los riesgos psicosociales, promoviendo buenas prácticas en los desplazamientos durante la jornada laboral e implantando medidas preventivas en los lugares de trabajo y demanda a las Administraciones mayor coordinación y más control del cumplimiento de la normativa de seguridad y salud en el trabajo en todos los sectores y a todos los trabajadores, sin olvidar las estrategias de formación y concienciación. La implicación de los poderes públicos y la dotación de recursos económicos, materiales y personales son necesarios para integrar la prevención en la sociedad. 

Durante los seis primeros meses del año, se han producido un total de 639.404 accidentes laborales, experimentando, dicha cifra, un incremento del 6,6% respecto del dato del 2015, lo que supone 39.506 accidentes laborales más.

276.069 accidentes laborales causaron baja, lo que supone un aumento del 8,6% en relación al año anterior, 21.872 trabajadores y trabajadoras más.

Entre los accidentes que causaron baja, 238.526 ocurrieron durante la jornada laboral y 37.543 fueron accidentes in itinere. Ambos tipos de accidentes ascienden, siendo este incremento del 8,5% para los accidentes ocurridos durante la jornada laboral y del 9,3% para los accidentes in itinere.

La industria manufacturera y el comercio al por mayor y menor, reparación de vehículos a motor, son las dos secciones de actividad que registran la mayor cantidad de accidentes laborales con baja, 44.777 y 34.115 accidentes respectivamente. Los mayores incrementos son los registrados por hostelería con un 16,3% más, seguido de construcción y actividades administrativas con un 12,4% más cada una.

Los sobreesfuerzos físicos sobre el sistema musculo esquelético son la primera causa de accidente de trabajo con baja con 94.686 casos. En segundo lugar, se sitúan los choques o golpes contra objeto inmóvil como caídas o tropiezos que registra 57.523 accidentes. La tercera causa más frecuente de accidente con baja es el choque contra objetos en movimiento, generando un total de 32.765. Todas estas causas son fácilmente evitables implantando medidas de seguridad adecuadas en los centros de trabajo.

También, se notificaron 363.335 accidentes sin baja durante el periodo de referencia antes citado. Este tipo de accidente ha experimentado un incremento del 5,1% con respecto al mismo periodo de 2015, lo que se traduce en 17.634 accidentes sin baja más. Por lo tanto, tenemos que volver a insistir que siguen notificándose más accidentes sin baja que con baja, hecho que consideramos que puede relacionarse con la presión que sufren los trabajadores y trabajadoras en el actual contexto económico y laboral, en el que se han incrementado la precariedad y la falta de medidas preventivas en las empresas.

301 trabajadores han fallecido en los seis primeros meses del año, lo que supone 16 muertes más que en Junio de 2015 (+5,6%) y del total de fallecimientos, 226 ocurrieron durante la jornada de trabajo y 75 fueron in itinere. Se registra un descenso de 13 muertes en los accidentes ocurridos durante la jornada laboral (-5,4%) y un incremento de 29 fallecimientos en los accidentes in itinere (+63%), comparando estos datos con los de Junio de 2015.

Cada día fallecen 2 trabajadores en nuestro país. Las principales causas de fallecimiento durante la jornada laboral son los infartos y derrames cerebrales (116 fallecimientos), los accidentes de tráfico (36 fallecimientos) y quedar atrapados, ser aplastado o sufrir una amputación (26 fallecimientos). Estos accidentes podrían evitarse realizando una mayor prevención de los riesgos psicosociales, promoviendo buenas prácticas en los desplazamientos realizados durante la jornada laboral e implantando medidas preventivas en los lugares de trabajo.

Desglosando los fallecimientos por sectores de actividad, durante el mes de Junio, encontramos que hubo 119 muertes de trabajadores y trabajadoras en el sector servicios, 46 en el sector industrial, 32 en el sector agrario y 29 en la construcción. Han fallecido 3 trabajadores menos en el sector servicios (-2,5%), 14 menos en industria (-23,3%), 6 más en el sector primario (+23,1%) y 2 menos en construcción (-6,5%).

En cuanto al índice de incidencia del total de los accidentes de trabajo con baja laboral, es de 275,9 accidentes por cien mil trabajadores al mes, lo que supone un 5,3% más que en el mismo periodo del año anterior. Por otra parte, las industrias extractivas es la sección de actividad que presenta el mayor índice de incidencia, siendo este de 920,6 accidentes por cien mil trabajadores, seguido de construcción con un índice de 573,2. Los índices de incidencia que más se incrementan son los correspondientes a construcción (+9,6%) y hostelería (+9,2%).

Por otra parte, el índice de incidencia de los accidentes mortales asciende a 0,261 accidentes mortales por cada 100.000 trabajadores. La agricultura es el sector con el mayor índice de incidencia relativo a accidentes mortales siendo de 0,816, seguido de lejos por el índice de construcción (0,658), en tercer lugar se encuentra el sector industrial con un índice de 0,403 y por último, como viene siendo habitual, se sitúa el sector servicios con un índice de 0,178 puntos, el único por debajo de la media.

La precariedad en el trabajo generada por la reforma laboral ha propiciado el incremento de la temporalidad, los contratos parciales o el empleo informal, lo que está produciendo el deterioro de la salud y calidad de vida de los trabajadores y trabajadoras, así como el aumento de las desigualdades lo que aboca a muchas personas a caer en situaciones de exclusión social.

En este sentido, la Unión General de Trabajadores reclama un aumento de las actuaciones de control del cumplimiento de la normativa de seguridad y salud en el trabajo, por parte de las Administraciones, en todos los sectores y a todos los trabajadores, sin distinción de su tipo de relación laboral, tamaño o sector de su empresa, sin olvidar las estrategias de formación y concienciación, teniendo en cuenta la necesidad de seguir fomentando la cultura preventiva.

El sindicato subraya la necesidad de establecer una mayor coordinación entre las diferentes administraciones públicas para mejorar la respuesta ante situaciones de riesgo y recuerda que la implicación de los poderes públicos y la dotación de recursos económicos, materiales y personales son necesarios para integrar la prevención en la sociedad.