EUNAVFOR-Med, una operación militar que no se ocupa del problema humanitario

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UGT denuncia la falta de  voluntad y rigor de la UE y del Gobierno español, a la hora de afrontar el drama del tráfico de seres humanos. La operación EUNAVFOR-Med, no es una operación para salvar vidas, ni para atender a víctimas, sino una operación militar.  

Las autoridades europeas, aunque hablan de la preocupación por la trágica pérdida de vidas en el Mediterráneo y de la necesidad de prevenirlas, lo que en realidad pretenden es evitar que las personas inmigrantes alcancen las aguas territoriales europeas y tengan que ser traídos al territorio de la Unión.

La Decisión publicada hoy en el Diario Oficial de la Unión Europea, no habla en ningún momento de lo que se va a hacer con los pasajeros de los barcos utilizados por los traficantes de seres humanos que sean localizados en alta mar o en aguas de terceros Estados. 

Estos barcos serán desviados hacia estos Estados no miembros de la Unión y las víctimas dejaran de ser un problema para Europa. 

Respecto al Gobierno español llama la atención  que pida corresponsabilidad del resto de Estados miembros no fronterizos ante los saltos a las vallas de Melilla y Ceuta y que sin embargo proteste porque le parecen demasiadas las 1.549 personas refugiadas asignadas (de un total de 20.000) a España.

El sindicato tacha además de electoralista el discurso del Ejecutivo argumentando que este número de personas refugiadas asignadas a España son muchas y relacionando esto con el alto nivel de desempleo. 

El Gobierno vuelve a agitar el argumento del desempleo y la inmigración, obvia que el dinero para integración de los inmigrantes  (que no era para ayudas económicas a los inmigrantes, sino para proyectos de integración de las  CCAA, CCLL y ONGs) ha desaparecido de los presupuestos del Estado desde el año 2012 y parece olvidarse de que la población extranjera residente en España paga sus impuestos como todo el mundo, trabaja (si puede) y cotiza como todos los trabajadores y trabajadoras. 

Por el contrario, el Gobierno parece que no se olvida que los extranjeros no comunitarios, no pueden votar en las elecciones autonómicas y solo unos pocos, en las elecciones municipales.