La negociación colectiva debe facilitar una transición justa hacia una sociedad con bajas emisiones

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La Secretaria de Salud Laboral y Medio Ambiente de UGT, Ana García de la Torre, ha intervenido en las II Jornadas de Acción Climática, que se desarrollan en Gran Canaria, donde ha destacado que “para el movimiento sindical, el cambio climático y, en general, la conservación del medio ambiente son necesariamente objetivos sindicales primordiaesl en defensa de los intereses de los trabajadores y las trabajadoras y de la sociedad en general”.
 
“En este sentido” ha subrayado “en la Unión General de Trabajadores somos conscientes de que la crisis tiene como origen común un modelo socialmente injusto, medioambientalmente insostenible y económicamente ineficiente, incapaz de brindar trabajo decente y una vida decente para millones de personas y que además produce la degradación del medio ambiente y genera unas desigualdades inaceptables”.
 
“Por ello” ha añadido, “es necesaria la ecologización de los puestos de trabajo y la promoción del empleo verde y decente, tanto en los sectores tradicionales como en los emergentes, para favorecer el desarrollo de una economía ecológicamente sostenible, competitiva y con una pequeña huella de carbono, así como modos de consumo y de producción sostenibles, contribuyendo a la lucha contra el cambio climático”.
 
Ana García de la Torre ha manifestado que “el sindicato debe velar porque el empleo que se cree y el que se transforme sea empleo verde, empleo respetuoso con el medio ambiente pero además, que sea empleo digno y de calidad, y para ello, debe estar involucrado y presente en el desarrollo de la Ley de Cambio Climático y Transición Energética que actualmente está elaborando el Gobierno, y en el diseño de la transformación industrial necesaria para adaptarse al cambio climático, salvaguardar empleos y proteger el planeta en una transición justa que garantice que ningún trabajador se quede atrás”.
 
“Algo que sólo se podrá lograr a través de una transición justa en la que el progreso social, la protección del medio ambiente y las necesidades económicas se integren en un marco de gobernanza democrática, donde los derechos de los y las trabajadoras y otros derechos humanos sean respetados y se alcance la igualdad de género” ha señalado.
 
“El principal reto al que hay que hacer frente debe ser el cambio de modelo productivo hacia otro, basado en criterios de ahorro y eficiencia energética, donde el desarrollo sostenible garantice mayor calidad de vida, empleos verdes, estables y de calidad y mayor protección social” ha finalizado.